Un servicio pensado para quien necesita ordenar una colección cartográfica sin partir de cero. La asistencia se centra en decisiones concretas: qué piezas requieren intervención inmediata, cuáles pueden esperar y cómo documentar el estado de cada una antes de tocar el papel.
El trabajo comienza con una revisión del material y la definición de prioridades según el estado de las fibras, la presencia de humedad o daños previos. A partir de ahí se establece un plan de conservación que respeta el ritmo de cada archivo, sin promesas genéricas ni soluciones apresuradas. La idea es que el responsable de la colección entienda cada paso y pueda sostener el criterio a futuro.